miércoles, 27 de enero de 2010


Mis queridos amigos, un año más, sois portadores de la luz y la sal para este mundo, un mundo sumergido entre tinieblas, un mundo que se queda soso apático ante tanta desgracia...,
Portadores de mi vida, mi palabra, mi camino..., cada vez, que encendéis esa pequeña lucecita, encendéis un hueco de esperanza entre la gente que os contempla, cada vez que utilizáis mi nombre dais un poco mas de sal y aliento de vida a este mundo. Un mundo que se rompe, se hace pedacitos, cuando olvidamos dar aliento al hermano.
Id y llevar esa pequeña luz allá donde necesiten mis palabras, donde todavía queden ganas por luchar por un mundo mejor, seguir sonriendo al mundo y el mundo os devolverá miles de sonrisas..., Amigos un año más, voy a servirme de cada uno de vosotros para volver a traer al mundo lo que mi Padre me encargó. Confío en vuestra predisposición, en vuestro entusiasmo y sobre todo en que cuando se abra ese inmenso telón, el telón de la vida...... no olvidareis por qué y por quien hacéis todo esto.
Sé de quien me he fiado.
Adorar y confiar siempre
Vuestro Amigo Jesús.




Evangelio de San Mateo 5, 13-16






En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:




-Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?


No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.


Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y qeu alumbre a todos los de la casa.


Alumbre así vuestra luz a los hombres para que vean vuestras buenas obras y den gloria vuestro Padre que está en el cielo.